El monóxido de carbono es incoloro, inodoro, y envía a decenas de miles de estadounidenses a la sala de emergencias cada año. Si tu hogar tiene una estufa a gas, calefactor, calentador de agua, chimenea — o un garaje adjunto — necesitas detección de CO funcionando. El código de New Hampshire lo requiere en la mayoría de residencias, e invierno es exactamente cuando el riesgo alcanza su punto máximo: ventanas selladas, calefactores funcionando, respiraderos bloqueados por nieve.
Dónde instalarlos: uno en cada nivel del hogar, uno cerca de cada área de dormir, y nunca justo al lado de la estufa (cocinar causa alarmas falsas — algunos pies de distancia lo resuelven).
Qué comprar: una alarma listada por UL con batería de respaldo. Los modelos con pantalla digital valen los pocos dólares extra porque muestran concentraciones bajas mucho antes del umbral de alarma.
Cuándo reemplazar: los sensores de CO se desgastan. Si el tuyo tiene más de 7 años, puede verse bien y no detectar nada. Verifica la fecha en la parte posterior — hoy.
Proporcionamos e instalamos detectores en cualquier visita de servicio, e inspección de seguridad de gas incluye verificaciones puntuales de CO en tus aparatos. Mantente cálido por ahí — de forma segura.